Tenés piezas. Pero todavía no tenés un sistema.
Cuesta separar lo que realmente querés vivir de todo lo que apareció recomendado.
Días, traslados, reservas y presupuesto parecen cerrar solos, pero no siempre juntos.
Capturas, mails, mapas, notas y aplicaciones siguen teniendo información repartida.